viernes, 18 de abril de 2008


Empesaste a caminar, primero mirando a todas partes, por si de improvisto lo veías venir corriendo, disculpándose porque había tenido que ir a algún sitio, por si salía de repente de un portal, jugueteando al escondite, tapando sus ojos y preguntando con su inconfundible acento: ¿Quién soy?. Luego, ya desengañada, bajaste la cabeza para clavar la mirada en los adoquines del suelo, los antiguos adoquines...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Mi guaugaaaaa. te amoooooooooooo con todo mi corazo, toda mi alma, con todo yo (:

Todavia me devi una siestesita (A)
cuando llege el invierno (;

saludospalaniñaenlacualpiensodiaynoche .